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domingo, 20 de noviembre de 2016

Relato de una purga ideológica en Monforte del Cid (Capítulo IV).

Incidente judicial, tras incidente administrativo en este asunto de la tapia, llegamos al año 2015, año electoral en el que, por lo que a mi respecta, se institucionaliza esta fobia y consecuentemente veto personal que será combinado con la persecución sectaria e ideológica de otros para fraguar lo que algunos llamarían un “mobbing” de la peor especie y cuyos hechos más relevantes iré detallando.

A nadie que conozca la política del pueblo, de Monforte del Cid, se le escapa que en determinados círculos del Partido Popular había cierto descontento no sólo con las políticas municipales, sino con el largo liderazgo de la alcaldesa, Antonia Cervera. Ya a finales de 2010, cuando la Alcaldesa me consultó sobre la conveniencia de volver a presentar su candidatura le manifesté que, en mi opinión, dos legislaturas con mayoría absoluta eran suficientes y que no debería presentarse a un tercer mandato. Como es evidente, el consejo cayó en saco roto y en mayo de 2011, el Partido Popular con Antonia Cervera como candidata revalidó la mayoría absoluta, la tercera consecutiva. Si bien mi consejo en 2010 respondía a una convicción política genérica, la limitación de mandatos, en 2014, consultado nuevamente sobre el tema, añadí a mi objeción para intentar un cuarto mandato un estudio sociológico que vaticinaba una fuerte bajada en votos con la pérdida de la mayoría absoluta y con el inconveniente añadido de la constatación de la existencia de un cierto malestar subyacente entre parte de las bases del PP, que haría, muy difícil, a un año de las elecciones, enderezar esa tendencia electoral a la baja. Tal y como vaticiné en el estudio electoral que había realizado, el 24 de mayo el PP de Monforte del Cid ganaba las elecciones con 5 concejales, pero se dejaba en el camino tres y perdía la mayoría absoluta.

Desde finales de 2014 y durante los primeros meses de 2015 se venían sucediendo encuentros y reuniones informales de afiliados del PP que reclamaban, en algunos casos, un cambio de políticas y, en otros, un cambio de personas. Algunos miembros de la llamada “vieja guardia” juntos con otros descontentos se aglutinaban en torno a un objetivo más o menos común, impedir que la Alcaldesa, Antonia Cervera, repitiese como candidata. La verdad sea dicha que entre las noticias y rumores que recuerdo no se apuntó ninguna reivindicación crítica de carácter programático o de alternativas de ideas. Las mini conspiraciones se sucedían y los chismorreos se disparaban pero nadie parecía dar la cara en las reuniones del Partido. Y el número de participantes en las mismas variaba según el nivel de intensidad de los supuestos agravios, en su mayoría personales y no políticos, recibidos o imaginariamente recibidos.

Así, en los primeros meses del año 2015, dos afiliados del Partido Popular solicitan un encuentro con el entonces Coordinador Comarcal del Partido Popular, Vicente Amat. Los afiliados Pascual Serrano y Mª Teresa de las Nieves se reúnen con Vicente Amat, le transmiten su negativa opinión sobre la gestión y la persona de Antonia Cervera en términos bastante duros y le manifiestan su intención de presentar su candidatura para encabezar la lista del Partido Popular de Monforte del Cid para las siguientes elecciones municipales. El coordinador toma nota de sus manifestaciones y de su candidatura y les comunica que dará traslado a sus superiores sobre el tema. Posteriormente se celebra una reunión ya en Alicante a la que asiste, al menos, Pascual Serrano.

Pero, ya se sabe cómo es el funcionamiento interno del PP, ni primarias, ni elecciones internas, ni gaitas. Y la tendencia suele ser no atender a críticos sin proyectos ni alternativas políticas. Así pues, el 27 de marzo de 2015 la Dirección Provincial hizo públicos los nombres de una larga lista de alcaldables y entre ellos figuraba el de Antonia Cervera como candidata por cuarta vez a la Alcaldía de Monforte del Cid por el Partido Popular. Las esperanzas de los descontentos de poder defenestrar a la Alcaldesa quedaban frustradas, así que algunos de ellos decidieron cambiar de chaqueta, algo relativamente fácil cuando lo que prima no son los principios sino los intereses personales.

En 2011, el Centro Democrático Liberal, un pequeño partido fundado en 2006, había concurrido a las elecciones municipales obteniendo 136 votos, un 3,7 %. Este partido estaba encabezado en Monforte del Cid por José Bravo García. En 2014, el CDL pasó a integrarse en Ciudadanos por lo que su representación en la localidad correspondía a la gente del CDL que llevaba años trabajando por conquistar un espacio electoral y que se las prometía felices con las encuestas que vaticinaban un buen crecimiento de Ciudadanos en casi toda España. Pero, su gozo en un pozo. Si la democracia interna nunca ha sido un punto fuerte en el PP tampoco lo era, ni lo es en Ciudadanos y, menos aún, en la Provincia de Alicante donde los ex-colaboradores y cargos de confianza del expresidente provincial del PP e imputado, Joaquín Ripoll, se habían hecho con el control del partido. Y manos a la obra. Ya que Mª Teresa de las Nieves no podía encabezar la candidatura del PP, a través de amistades y relaciones personales, llegó hasta Emigdio Tormo, presidente provincial de Ciudadanos y antiguo cargo de confianza de Joaquín Ripoll (a la sazón Presidente del puerto de Alicante, ya se sabe) y logró, de un plumazo, que la gente del CDL de Monforte del Cid, la que llevaba años en Ciudadanos, fuera desplazada y ser designada, sin primarias ni pamplinas por el estilo, candidata a la Alcaldía por Ciudadanos. Un mes antes estaba dispuesta a ser la candidata del PP y a defender, por supuesto ya que va implícito, la gestión del PP en la Comunidad Valenciana. 

Ahora mudaba el azul por el naranja y hay que escuchar lo que dice en los Plenos de la gestión del PP en la Comunidad Valenciana. Todo un ejemplo de incoherencia política. Por su parte, los defenestrados de Ciudadanos, los verdaderos militantes de ese Partido no tiraron la toalla y, pese a todo, concurrieron a las elecciones municipales bajo la denominación de Conciudadanía de Monforte con escaso éxito.

A lo largo de la precampaña y la campaña poco se supo de auténticas novedades del programa de Ciudadanos pero sí hicieron correr rumores, más o menos verosímiles, de sus intenciones más básicas y primitivas: echar a la Alcaldesa del PP, echar al Gerente de Servicios Municipales, un servidor, e intentar demoler las obras de su vecino. Una vez logrado su objetivo de entrar en el Ayuntamiento con dos concejalías iniciaron su particular andadura política, pero eso lo dejo para el próximo capítulo.

Santiago de Munck Loyola

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